Erasmus Islandia – Carmen
Erasmus Islandia
Todo empezó a resonar en mi cabeza cuando conocí a ciertas personas que habían hecho Erasmus en otros países y me animaron a hacerlo, no me di cuenta, pero poco a poco la idea de irme iba calando más, hasta el punto del verano pasado apuntarme a una academia de inglés para intentar pasar el proceso de selección. Aún recuerdo aquellos días sin ganas de estudiar y quejándome del inglés, pero mi madre siempre me decía que acabaría por obtener mi recompensa.
Seguí estudiando sin ni siquiera saber si me podría ir de Erasmus, hasta que llegó el proceso de selección y me cogieron y no solo eso si no que también había aprobado mi examen de B1 de inglés.
La verdad que no tenía ni idea de que país escoger, pero investigando caí totalmente enamorada de Islandia, la naturaleza de allí me abrumó de tal manera que no tenía otra cosa en la cabeza, quería ir allí costara lo que costara.
Mandé muchísimos correos, yo quería enfocarlo a ayudar con el marketing y Redes Sociales de la empresa, muchas empresas no contestaron, otras me dijeron que no, hasta que acabé consiguiendo una entrevista con la empresa islandesa Glacier Adventure. No podía creérmelo, era una empresa que hacía tours en el glaciar más grande de Europa, el Vatnajökull, una maravilla de la naturaleza.
Mi primera noche en Islandia ví una aurora boreal al lado de la catedral de Reikiavik y pensé esto no me puede estar sucediendo a mí. A partir de ese día no sabía todo lo que esta experiencia me iba a proporcionar y ya no solo a nivel de ver cosas asombrosas si no personalmente lo que me cambiaría.
Durante estos tres meses he visto ballenas jorobadas, renos, zorros árticos, focas, auroras boreales, rainbow clouds, es decir, nubes arcoíris, he estado muchas veces en el glaciar más grande de Europa viendo sus cuevas de ese hielo azul intenso, cañones y túneles, he montado en una lancha y paseado a través de icebergs, he conducido una moto de nieve por las montañas islandesas cubiertas de nieve, he escalado en hielo, he visto el géiser, cascadas asombrosas, cráteres, etc…
La naturaleza de Islandia es brutal, no me ha decepcionado en absoluto.
Además, estos tres meses me ha permitido adentrarme en una cultura totalmente diferente a la mía y aprender mucho de ella, aunque no solo de la islandesa he estado en contacto con multitud de culturas tanto en la empresa como en mi alojamiento.
He conocido gente de Taiwán, Rumanía, Eslovaquia, Italia, Polonia, Estados Unidos, Reino Unido, España, Portugal, Alemania, Bélgica, Lituania, etc…
Tanto a nivel profesional como personal ha sido una experiencia inolvidable que me ha hecho darme cuenta de todo el mundo que hay ahí fuera esperándome para que lo explore. Las vivencias y
experiencias que he vivido aquí me han hecho madurar, valerme por mí misma y creerme capaz de cosas que jamás hubiera imaginado poder conseguir. La Carmen que tenía tantos miedos a muchas cosas antes de coger ese avión dirección Islandia, puede decir que ha superado cada uno de ellos.
Le doy las gracias a todas aquellas personas que me apoyaron a vivir esta aventura, pero sobre todo me doy las gracias a mí por no haberme rendido, por haber seguido creyendo en mí a pesar de los obstáculos que me puso la vida en este viaje.
Me gustaría acabar diciendo que si alguien quiere dar el paso de irse fuera que lo haga por mucho miedo que pueda llegar a sentir y aunque haya personas que no crean que puedes lograrlo no los escuches, sigue creyendo en ti y recuerda esta frase que me la repetí durante todos estos meses, “los límites te los pones tú mismo”.


